sábado, 22 de julio de 2017

Sant Julià de Lòria.





Andorra la vella se dedicó en su antigüedad al cultivo y venta del tabaco, el cual sustituyó gran parte de los cultivos de la zona sobre todo debido a la exportación del mismo a otros países como España, Francia y el Senegal.

La importancia de esta planta en esta zona fue el motivo por el que visitamos en estos últimos días el Museo del tabaco, situado en el pueblo de Sant Julià de Lòria.

El museo es un edificio emblemático de principios del siglo XX, donde se encontraba la antigua fábrica de tabacos Reig que funcionó desde 1909 hasta 1957, época en que el cultivo y la fabricación de tabaco fueron fundamentales en la vida de la gente y de los pueblos de Andorra.  Además, explica quién fue el dueño (los Reig) y quiénes sus trabajadores y trabajadoras.

Por otra parte, nos enseña como poco a poco la maquinaria ha ido sustituyendo a las personas, a excepción del trabajo sobre las boquillas de los cigarros, ya que éstas están compuestas por ciertas mezclas químicas que le dan un aroma y sabor especial y que sigue siendo estudiadas por los humanos.

Las explicaciones están apoyadas por videos proyectados sobre las paredes y luces que iluminan la maquinaria y herrameintas de la que se habla en cada momento, es decir, todo el museo funciona con un sistema audiovisual que guía a los visitantes por un recorrido de la fábrica en el que se explican los diferentes procesos de trabajo con el tabaco, la manufactura de los productos y su comercialización.

Por desgracia no tengo imágenes, pero os animo a asistir, la entrada cuesta 5€ pero las explicaciones y la posibilidad de ver la maquinaria y oler aquellos perfumes que se ponían en las boquillas es toda una experiencia interesante.






Una vez visto el museo, visitamos una exposición de arte del pintor Gaston-Louis ROUX.


Dejo aquí la descripción bibliográfica que expone el panfleto:
De 1927 a 1956, durante casi 30 años, Roux formó parte del grupo de artistas de Kahnweiler (junto con Picasso, Gris, Braque, Léger, Laurens, Togores, Masson y Manolo Hugué), el marchante más famoso de este siglo y gran promotor del movimiento cubista y el arte vanguardista.
En 1929, con 25 años, tuvo su primera exposición individual en la Galerie Simon.
Participó en muchas exposiciones internacionales con el grupo de los surrealistas. Sus pinturas sorprenden por sus colores y la rotundidad de sus composiciones, combinan formas geométricas y biomórficas, y crean un surrealismo muy cercano a artistas como Pablo Picasso, André Masson y Max Ernst. También participó en muchas publicaciones, como por ejemplo en la segunda portada de la revista Minotaure.
Participó en la Misión Dakar-Djiouti, donde las reflexiones de Leiris y la observación de las pinturas etíopes hicieron que , a su regreso a París, abandonara la abstracción. En 1956 dejó de exponer con Kahnweiler; sus pinturas realistas son de gran calidad, pero no es lo que interesa al marchante.
Fue amigo de Alberto Giacometti, Michel Leiris, André Masson y Roger Vitrac, que escribió muchas veces sobre Roux y su obra.
Las obras de la primera época, propiamente de Kahnweiler, estuvieron guardadas en un depósito en París sin ser expuestas. En diciembre de 2001 vieron la luz, después de casi 50 años, en una exposición en la Galería Joan Gaspar de Barcelona, a la que seguirán otras, tanto en Barcelona como en Madrid.
La exposición sobre este pintor, presentada por el Museo del Tabaco, es un paseo por 40 obras de las que tengo algunas fotos.
Etapa realista.

Etapa realista

Autoretrato de Roux

Etapa surrealista.

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