
Andorra la vella se dedicó en su antigüedad al cultivo y
venta del tabaco, el cual sustituyó gran parte de los cultivos de la zona sobre
todo debido a la exportación del mismo a otros países como España, Francia y el
Senegal.
La importancia de esta planta en esta zona fue el motivo
por el que visitamos en estos últimos días el Museo del tabaco, situado en el
pueblo de Sant Julià de Lòria.
El museo es un edificio emblemático de principios del siglo
XX, donde se encontraba la antigua fábrica de tabacos Reig que funcionó desde
1909 hasta 1957, época en que el cultivo y la fabricación de tabaco fueron
fundamentales en la vida de la gente y de los pueblos de Andorra. Además,
explica quién fue el dueño (los Reig) y quiénes sus trabajadores y
trabajadoras.
Por otra parte, nos enseña como poco a poco la maquinaria
ha ido sustituyendo a las personas, a excepción del trabajo sobre las boquillas
de los cigarros, ya que éstas están compuestas por ciertas mezclas químicas que
le dan un aroma y sabor especial y que sigue siendo estudiadas por los humanos.
Las explicaciones están apoyadas por videos proyectados
sobre las paredes y luces que iluminan la maquinaria y herrameintas de la que
se habla en cada momento, es decir, todo el museo funciona con un sistema
audiovisual que guía a los visitantes por un recorrido de la fábrica en el que
se explican los diferentes procesos de trabajo con el tabaco, la manufactura de
los productos y su comercialización.
Por desgracia no tengo imágenes, pero os animo a asistir,
la entrada cuesta 5€ pero las explicaciones y la posibilidad de ver la
maquinaria y oler aquellos perfumes que se ponían en las boquillas es toda una
experiencia interesante.
Una vez visto el museo, visitamos una exposición de arte
del pintor Gaston-Louis ROUX.
Dejo aquí la descripción bibliográfica que expone el
panfleto:
De
1927 a 1956, durante casi 30 años, Roux formó parte del grupo de artistas de
Kahnweiler (junto con Picasso, Gris, Braque, Léger, Laurens, Togores, Masson y
Manolo Hugué), el marchante más famoso de este siglo y gran promotor del
movimiento cubista y el arte vanguardista.
En
1929, con 25 años, tuvo su primera exposición individual en la Galerie Simon.
Participó
en muchas exposiciones internacionales con el grupo de los surrealistas. Sus pinturas
sorprenden por sus colores y la rotundidad de sus composiciones, combinan formas
geométricas y biomórficas, y crean un surrealismo muy cercano a artistas como
Pablo Picasso, André Masson y Max Ernst. También participó en muchas
publicaciones, como por ejemplo en la segunda portada de la revista Minotaure.
Participó
en la Misión Dakar-Djiouti, donde las reflexiones de Leiris y la observación de
las pinturas etíopes hicieron que , a su regreso a París, abandonara la
abstracción. En 1956 dejó de exponer con Kahnweiler; sus pinturas realistas son
de gran calidad, pero no es lo que interesa al marchante.
Fue
amigo de Alberto Giacometti, Michel Leiris, André Masson y Roger Vitrac, que
escribió muchas veces sobre Roux y su obra.
Las
obras de la primera época, propiamente de Kahnweiler, estuvieron guardadas en
un depósito en París sin ser expuestas. En diciembre de 2001 vieron la luz,
después de casi 50 años, en una exposición en la Galería Joan Gaspar de
Barcelona, a la que seguirán otras, tanto en Barcelona como en Madrid.
La exposición sobre este
pintor, presentada por el Museo del Tabaco, es un paseo por 40 obras de las que
tengo algunas fotos.







No hay comentarios:
Publicar un comentario