miércoles, 19 de julio de 2017

Arinsal






El turismo de invierno tiende a ser relacionado con el esquí y éste, en la parte española, normalmente se une con una visión de los pirineos nevados. Dicho esto, nosotros decidimos ir a los pirineos en VERANO, una época más tranquila para aquellos lares y por si fuera poco ¡Queríamos pasar la frontera española!, ¡Qué mejor manera que visitar Andorra!, pero… ¿Andorra no estará llena de gente? Será mejor alojarnos en un pueblo.  Y así es como hemos acabado en Arinsal, un pueblo de Andorra la Vella, muy bonito de ver, aquí dejo algunas imágenes, pero sin duda  no responden a la totalidad de la belleza de un lugar de ensueño ya cercano a los duendes y hadas, a las películas de seres fantásticos.

Como anécdota he de decir que al pasar la frontera obviamente te quedas con un trasto electrónico que pierde completamente su utilidad ¿Un teléfono móvil? ¿Qué es eso? Lo que nos  generó un contratiempo en general para poder comunicarnos, si lo hacíamos era desde el mismo hotel, gracias al WIFI, pero bueno, más contacto con la naturaleza ¿no?


Arinsal depués del ocaso


Arinsal es un pueblecillo situado a unos 1467 metros de altitud. Dentro de su territorio se encuentran los picos de Coma Pedrosa, Medecorba y el Pla de l'Estany, que son los más altos del país. El pico de Arinsal limita las parroquias de La Massana y Ordino.

Está dedicado al turismo de invierno, sin apenas casas para los lugareños, sustituidas por una gran cantidad de hoteles, cuyos precios en estas fechas suelen ser inferiores a la gran calidad que poseen, por ejemplo, en el que nos aposentamos está amueblado con maderas macizas, talladas y pulidas. Algo que contrasta con el alto coste que tienen los bares y restaurantes, apenas encontramos tapas por menos de 5€.

Una vez visitado el pueblo, una de las rutas de senderismo que nos decidimos a hacer fue la “Percanela-Les fonts-pla de l’Estany Trail”.
Se trata de una ruta de alta dificultad en la subida, muy empinada, ya que se sube en unos 5 kilómetros, un desnivel de 600 metros aproximadamente. Los senderos son estrechos y en general pegados al rio, atravesando bosques de pinos y abetos, con zonas de helechos y diversas flores silvestres, por ejemplo, comimos fresas y frambuesas silvestres ¡Sabrosísimas!




Son unas flores que crecen de forma natural.


margaritas





El paisaje es imponente debido a las grandes montañas que se alzan a ambos lados del camino y finaliza al llegar al lago que hay al lado de un refugio en el que te puedes quedar a dormir si lo necesitas.  Supuestamente tardas unos 2 horas en llegar al refugio desde Arinsal pero a nosotros nos quedaba una hora todavía  para llegar saliendo desde el pueblo a las 16:00, es decir, a las 19:00 nos tuvimos que dar media vuelta  y volver ya que nos quedaban pocas horas de sol, un error, pues la bajada fue muy rápida, a las 20:00 ya estábamos en los aparcamientos

Se encuentra al lado del aparcameinto

primer tramo antes de comenzar a subir


primer tramo


primer tramo


primer tramo



primer tramo


primer tramo

  
Rio al fondo de la fotografía y entrada al segundo tramo.
Aquí casi nos equivocamos porque, como se ve en el cartel, parece que existan dos caminos pero no es así. El de la izquierda es la subida para descenso cuando nieva y el de la derecha es el camino correcto para esta ruta. 

 
segundo tramo



segundo tramo


segundo tramo


Parece que el camino correcto se encuentre hacia la derecha de esta fotografía, pero no es así, se encuentra en el camino del centro.

 
Entrada hacia el parque.


 
Antes de llegar al punto más alto



Antes de llegar al punto más alto



Antes de llegar al punto más alto


Antes de llegar al punto más alto





Segundo puente


Segundo puente


pasando el segundo puente
pasando segundo puente





segundo puente


llegando al punto más alto
Llegando al punto más alto


Llegando al punto más alto


Punto más alto alcanzado


Mirada hacia abajo desde el punto más alto alcanzado


punto más alto alcanzado


Lo mejor que tiene la ruta son las vistas, la gran cantidad de animales, como caracoles verdes (no los había visto nunca) o babosas negras ¡gigantes!, eso sí, durante todo el camino me perseguían una especie de insecto hematófago que no he conseguido encontrar en internet y que su picadura era muy molesta.

Caracoles verdes
babosa








Finalmente, dejando atrás la parte de imágenes y anécdotas, os muestro unas fotografías informativas de lo que podemos encontrar en este paraje.



















Para no dejaros con un mal sabor de boca, antes de terminar esta entrada os dejo algunas imágenes que muestren la espectacularidad del paisaje y el enlace a algunos videos que he tomado durante el camino.



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