lunes, 24 de julio de 2017

Montblanc de España.

Uno de los pueblos en los que paramos por el llamativo tamaño de su muralla fue Montblanc, que todavía conserva su interior Medieval, las plazas, fuentes, lavaderos, iglesias, cementerio, murallas y tiendas tradicionales en buen estado (obviamente tienen modificaciones).


Montblanc apareció en el siglo XIII, en sus inicios era un pueblo llamado “Dosaguas” por estar situado entre los ríos Anguera y Francolí. Berenguer IV le otorgó licencias libres de impuestos con la intención de favorecer su desarrollo, además, se cedió la primera carta de población, nombrando al pueblo Vila-Salva (villa fuera de impuestos).

Vila-Salva estaba amenazada por las inundaciones y en una zona difícil de defender, causas que provocaron la orden hacia Berenguer, por parte de Alfonso I, de trasladar el pueblo a la colina del Pla de Santa Bárbara, entre Tarragona y Lleida, que respondía a una situación estratégica.

Esta nueva ubicación cambio el nombre del pueblo de Vila-Salva a Montblanc (por su falta de vegetación, no por la nieve como se puede llegar a pensar) en el año 1163. El pueblo creció rápidamente gracias a los nuevos privilegios reales y a la concesión de mercados y ferias de ganado, así encontramos el castillo y una pequeña iglesia románica dedicada a Sant Miguel.

La villa fue una de las más importantes y prestigiosas hasta finales del siglo XV, momento en el que comenzaron las malas cosechas, epidemias, la guerra de los Segadores (se produjeron asaltos, saqueos e incendios), la Gran Quemada con la Guerra de Sucesión, la Guerra de la Independencia y las luchas entre liberales y carlistas. Estos conflictos destruyeron el potencial político y económico de la zona.

A mediados del siglo XIX se recuperó con el trabajo de artesanos y agricultores de vid, produciéndose, además, una explosión demográfica y comercial con la llegada de mejores comunicaciones, sobre todo con la llegada del tren en 1863

Sin embargo, volvió a sumergirse en la decadencia con la llegada de la filoxera (insecto originario de EE. UU que se alimenta de las hojas y raíces de la vid americana y que entró por Oporto, Málaga y Gerona por la importación de pies americanos y la entrada natural por extensión desde Francia, a través del Rosellón y Pirineos orientales).

Hasta mediados del siglo XX no se empezaría a notar una mejoría y actualmente ha sufrido la transformación más grande de su historia.

En 1947 Montblanc fue declarado Conjunto Monumental y Artístico y se inició la restauración de los monumentos.

Actualmente es uno de los puntos interiores de la Costa Daurada con mayor interés turístico.

Aquí dejo algunas imágenes:

Antes de entrar.


Entrada  al casco antiguo.




Mapa Medieval del pueblo. 



Muralla externa del pueblo.

 Calles del interior.


Detalle de la foto anterior.







Detalles e imágenes de la iglesia de Santa María la Mayor.















Lavaderos.



Fuente.


Iglesia de Sant Miguel  románica. 

Otras fotografías.
Para mediar, se ponía una placa en el agujero pequeño para evitar que salga el grano y se llenaba hasta arriba, después se destapaba el agujero y caía el grano o lo que pusieran al canasto o saco.




Bibliografía:




No hay comentarios:

Publicar un comentario